Artrosis de cadera: qué es, cómo reconocerla y cómo se trata
El dolor de la artrosis de cadera engaña. Muchos pacientes llegan a mi consulta en Málaga convencidos de que el problema está en la rodilla o en la espalda, cuando en realidad el origen es la cadera. Es una patología que avanza despacio y casi en silencio y por eso reconocer sus primeras señales marca una gran diferencia en el pronóstico.
En este artículo te explico qué es la artrosis de cadera, por qué aparece, cómo reconocer sus signos iniciales y qué opciones tenemos hoy día para tratarla.
¿Qué es la artrosis de cadera?
La artrosis de cadera, o coxartrosis, es el desgaste progresivo del cartílago que recubre la articulación: la cabeza del fémur y la cavidad de la pelvis donde encaja. Ese cartílago actúa como amortiguador y permite que la articulación se mueva sin grandes fricciones.
Cuando se deteriora, el hueso queda más expuesto, aparecen pequeñas formaciones óseas (osteofitos) y el espacio articular se reduce. El resultado es dolor, rigidez y pérdida progresiva de movilidad.
No es una enfermedad "de viejos" sin más: aunque la edad influye, hay factores que la aceleran y que sí podemos vigilar.
¿Por qué aparece? causas y factores de riesgo
En muchos casos no hay una causa única, sino una combinación de factores:
Edad y predisposición genética.
Alteraciones previas de la cadera: displasia, choque o pinzamiento femoroacetabular, secuelas de fracturas o de necrosis de la cabeza femoral.
Sobrepeso, que multiplica la carga sobre la articulación.
Actividad de alto impacto mantenida en el tiempo.
Identificar estos factores ayuda a actuar antes y, en algunos casos, a frenar la progresión modificando lo que está en nuestra mano.
Señales de alarma: los primeros signos
Estos son los síntomas que con más frecuencia vemos al inicio:
Dolor en la ingle, que a veces se irradia hacia la cara anterior del muslo o incluso hasta la rodilla. Este dolor referido es uno de los motivos por los que la artrosis de cadera se confunde tan a menudo.
Rigidez matutina breve, que mejora al moverse, o rigidez tras estar mucho rato sentado.
Molestia al iniciar la marcha que cede un poco al caminar, pero reaparece con la actividad prolongada.
Dificultad para gestos cotidianos: ponerse los calcetines, atarse los zapatos, cortarse las uñas de los pies, entrar y salir del coche.
Pérdida progresiva de movilidad, sobre todo al girar la pierna hacia dentro. En fases más avanzadas, cojera y dolor que aparece también en reposo o por la noche.
"Es la edad" es la frase que más escucho. En parte es cierto, pero eso no significa resignarse a convivir con el dolor.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico empieza por una buena conversación para conocer la historia clínica y una exploración física: cómo caminas, qué movimientos te duelen, cuánta movilidad conservas. Una radiografía simple suele ser suficiente para confirmarlo y valorar el grado de desgaste. En casos seleccionados puede ser útil una resonancia.
Un principio me guía siempre: trato al paciente, no a la imagen. Una radiografía con desgaste no implica necesariamente cirugía, igual que un dolor importante puede coexistir con cambios discretos. Lo que decide el abordaje terapéutico es cómo el problema afecta a tu vida diaria.
¿Qué se puede hacer?: del tratamiento conservador a la cirugía
La artrosis de cadera no tiene un tratamiento único. Trabajo de forma escalonada, empezando siempre por lo menos agresivo:
Tratamiento conservador (primera línea). Control del peso, ejercicio de bajo impacto (natación, bicicleta), fisioterapia para fortalecer la musculatura que protege la cadera, ajuste de actividades y, cuando hace falta, medicación para el dolor. En fases iniciales y moderadas resuelve o controla muchos casos.
Tratamientos infiltrativos. Las infiltraciones (ácido hialurónico, corticoides o, en casos seleccionados, plasma rico en plaquetas PRP) pueden ayudar a controlar de forma muy satisfactoria los síntomas. Conviene ser honesto: en la cadera la evidencia de algunas de estas terapias es más limitada que en la rodilla, y por eso valoro cada caso de forma individual y explico expectativas realistas, prácticas y eficaces.
Preservación articular. En pacientes jóvenes o en fases iniciales con una causa corregible (por ejemplo, un pinzamiento o una displasia), existen técnicas dirigidas a preservar la articulación y retrasar el desgaste. No sirven para todos los casos ni revierten una artrosis avanzada, pero en el paciente adecuado la cadera puede conservarse muchos años.
Cirugía protésica. Cuando el dolor limita la vida y el tratamiento conservador se agota, la prótesis de cadera es la solución definitiva y una de las cirugías con mejores resultados de la traumatología. En pacientes seleccionados utilizo abordajes mínimamente invasivos como la prótesis de cadera por vía anterior, que respeta la musculatura y puede facilitar una recuperación más cómoda en las primeras semanas.
El objetivo no es operar cuanto antes, sino acertar con el momento y la técnica para cada persona.
¿Cuándo conviene consultar?
No hace falta esperar a que el dolor te limite por completo. Vale la pena una valoración si notas dolor en la ingle de semanas de evolución, rigidez que va a más, dificultad creciente para gestos cotidianos o dolor que aparece de noche.
Cuanto antes se diagnostica, más opciones tenemos para controlar los síntomas, mantener la función y retrasar —o incluso evitar— una cirugía mayor. La artrosis avanzada, en cambio, estrecha el abanico de posibilidades.
Preguntas frecuentes
¿La artrosis de cadera tiene cura? No se cura ni se revierte, pero sí se puede controlar el dolor, mantener la función y retrasar la necesidad de cirugía durante mucho tiempo.
¿Se puede retrasar la operación? En muchos casos, sí. El tratamiento conservador bien hecho y, en pacientes seleccionados, las técnicas de preservación permiten ganar años antes de plantear una prótesis.
¿Cuándo hay que operarse de cadera? Cuando el dolor limita tu día a día y las opciones conservadoras se han agotado. Es una decisión individual que tomamos juntos, valorando tu función y tu calidad de vida, no solo la radiografía.
¿El plasma rico en plaquetas (PRP) sirve para la artrosis de cadera? La evidencia del PRP en la cadera es más limitada que en la rodilla. Puede valorarse en casos concretos, siempre explicando qué se puede esperar de forma realista.
¿Qué es la prótesis de cadera por vía anterior? Un abordaje mínimamente invasivo que respeta la musculatura. En pacientes seleccionados puede facilitar una recuperación más cómoda en las primeras semanas.
¿Tienes molestias en la cadera y quieres salir de dudas? Una exploración y una radiografía simple pueden aclarar mucho. Pide tu cita de valoración en Málaga y estudiamos tu caso de forma personalizada.
Sobre el autor
Dr. Carlos Ferrer Señoráns — Especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología en Málaga, con dedicación a la preservación articular, la ortobiología y la cirugía mínimamente invasiva. Conoce mi trayectoria.